Introducción.

     Te dispones a conocer la historia de una raza y por alguna razón has elegido el 
perro de San Bernardo. Recuerdo cuando todo esto me sucedía a mí. Necesitaba esa 
clase de amor que te brinda un compañero canino, pero ni mi familia ni yo sabíamos a ciencia cierta cual de entre todos se adaptaría a nuestras necesidades. Así que adquiri-mos un libro en el que aparecían las razas más importantes y emprendimos la 
selección de nuestro futuro compañero. No nos poníamos de acuerdo, cada uno apostaba por una variedad distinta. Entonces acudí a una librería para comprar el libro espe-
cífico de cada una de las razas que habían superado la preselección, pero (cosas de la vida) sólo encontré el del San Bernardo de Giovanni Morsiani editorial De Vecchi. 
Esa misma tarde comencé a leerlo, y mucho antes de terminarlo supe que jamás 
compraría ningún otro libro.
   Tales son las características de este animal, tales sus hazañas, su historia cargada de abnegada nobleza puesta incondicionalmente al servicio del hombre, tal su majestuosae imponente envergadura, que fue capaz de enamorarme antes de conocer a mi primer perro.
     Luís Amandi, criador de Yuca (junto con Pilar Gabriel y David Sánchez), en una 
de nuestras conversaciones telefónicas mientras me mantenía a la espera de que el 
cachorro estuviese preparado para llegar a mi hogar, me dijo que jamás volvería a 
tener otro perro que no fuese un San Bernardo. Lo cierto es que me gustaba todo ese 
halo romántico que envolvía la historia de la raza, pero muy a pesar mío, no acababa 
de concebir que esto pudiera ser cierto. Pues él afirmaba que además no podría conformarme conun solo ejemplar (estamos hablando de un animal que puede alcanzar los 
100 Kg). 
     Diez meses después ya teníamos otro San Bernardo.
     Espero sinceramente que la magia de este animal cause los mismos estragos en ti 
que en todo el que le conoce. Me gustaría que las páginas Cass_y_yo
que a continuación se suceden te sean de gran utilidad a lahora de familiarizarte con la raza en general y con tu 
cachorro (si te decides) en particular. Me daría por satisfe-cha si las recibieses con el mismo ánimo y avidez con queyo lo hice cuando Luís Amandi me remitió a mi otras 
semejantes.
     Mis mejores deseos para ti y tu nuevo amigo.
     Saludos,

     Margarita Pardo Suárez