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Huellas de perro.jpg (12614 bytes)     Gestación      Huellas de perro.jpg (12614 bytes)

    Analizaremos en este apartado los puntos más importantes a considerar desde el momento de la fertilización hasta el nacimiento de los cachorros.

   Calendario de la gestación:

Días

Acontecimiento

X

Fertilización

96 horas

División en dos células

120 horas División en cuatro células
144 horas División en ocho células
192 horas Se constituye la mórula
9 días La mórula se instala en el útero
15 días Se forma un blastocito, que sigue aún flotando libremente en el útero
18 días Se desarrollan las placentas
20 días Los óvulos han cambiado de forma para convertirse en embriones que se adhieren a las paredes de los cuernos uterinos; el sistema nervioso está ya formado.
28 días Los embriones ya tienen una forma ovalada y miden aproximadamente 14 - 18 mm
30 días Están ya presentes las características sexuales propias de machos y hembras y los ojos están ya cubiertos por párpados.
40 días Ya se nota el abultamiento abdominal sobre todo cuando existe un considerable número de cachorros.
45 días Desde este momento el crecimiento del feto es muy rápido.
51 días Los huesos de los fetos están ya calcificados y por lo tanto ya pueden observarse mediante rayos X, para constatar su posicionamiento y número aproximado.
57 días Los fetos han completado ya su desarrollo prenatal y están ya preparados  para nacer. A partir del día 58º de gestación el parto es inminente.

   Confirmación de la gestación: Mucho antes de que el diagnóstico sea posible, muchas perras muestran ciertos cambios que pueden llevarnos a pensar que efectivamente están preñadas. Pueden sufrir náuseas sobre todo durante las primeras horas de la mañana, se vuelven más cariñosas y dependientes de los amos, los pezones aparecen más rosaditos y abultados. Otro síntoma inequívoco es el desprendimiento del "tapón mucoso" entre los días 21 y 31 de embarazo. En torno al día 40 ó 45 ya se nota el aumento del volumen abdominal y los días 50 - 55 se nota el movimiento de los fetos. En cualquier caso, para confirmar la gestación hay que recurrir al diagnóstico veterinario:

  1. Palpación: Es posible en torno a los días 20 - 21 de gestación, cuando los fetos se han adherido a las paredes de los cuernos del útero. En San bernardos este método se hace más difícil por su tamaño ya que se localizan peor.
  2. Ecografía: Es el método más fiable y prematuro de diagnóstico. Se pueden observar los fetos, su volumen, su latido cardiaco e incluso determinar con un margen de error del 10 - 15% cuántos nacerán.
  3. Rayos X o resonancia: Estas formas de confirmación no pueden ser empleadas antes del día 50 ó 51 para evitar lesiones en los fetos. Estos sistemas se suelen utilizar hacia el día 55 ó 56 para confirmar que los fetos están bien posicionados y calcular el número que va a nacer más que como método de diagnóstico en sí.

   Cuidados durante la gestación: Aunque ésta no haya sido confirmada aún hay que seguir una serie de normas a partir de la cubrición de la hembra en previsión de que pudiera estar gestando:

  1. Evitar los "golpes de calor" y los cambios de temperatura bruscos.
  2. Evitar el contacto con perros desconocidos que podrían ser portadores de enfermedades graves.
  3. Evitar posibles peleas, incluso con otros perros de la casa.
  4. Desparasitar a la perra a los 20 días de la primera monta y nuevamente a los 50 días de ésta.
  5. Propiciar adecuadas condiciones de higiene en su entorno.
  6. Mantener a la perra en perfectas condiciones de aseo; sobre el día 50 de gestación recortar el pelo alrededor de la vulva y los pezones, sobre todo si es un ejemplar de pelo largo.
  7. Limitar las carreras alocadas; pasear siempre con correa y en las horas de menos calor.
  8. Esto no quiere decir que se limite el ejercicio físico. De hecho es muy importante continuar propiciando un ejercicio físico moderado y controlado, con carácter diario y siempre bajo control del propietario.
  9. A partir del día 50 de gestación los paseos serán frecuentes pero cortos, posibilitando el que la hembra orine varias veces al día y por la noche.
  10. Introducir paulatinamente un cambio en la alimentación, que habrá de hacerse combinando de menos a más cantidades de pienso específico para hembras gestantes y lactantes o de cachorros en un plazo de diez días, a partir del 45º de gestación.
  11. Ir adecuando el número de tomas y la cantidad de pienso específico ingerido al día en función del peso y la talla según instrucciones del fabricante y/o veterinario, teniendo en cuenta que es muy importante que la perra ingiera pequeñas cantidades cada vez, varias veces al día.
  12. Familiarizar poco a poco a la hembra con la habitación (y la paridera) dónde habrá de tener lugar el parto y la crianza en primera etapa de los pequeños.
  13. Evitar que la perra pueda entrar en contacto con agentes tóxicos, por ingesta o inhalación.
  14. No administrar ningún tipo de medicamento sin la expresa recomendación del veterinario y advirtiéndole siempre que la perra pudiera estar preñada.
  15. Salvo por indicación expresa del veterinario no se deberán administrar calcios ni suplementos vitamínicos a la gestante.

   La alimentación de la gestante.

   Embarazo psicológico:Las causas no se saben determinar aún perfectamente, aunque se cree que pueden deberse a los cambios hormonales que tienen lugar durante la fase de estro y diestro, iguales para todas las hembras hayan sido o no fecundadas. Los síntomas varían según el caso, dándose la circunstancia, en los casos más graves de que la hembra comienza a producir leche a partir del día 63º después de haber comenzado el celo y se retira para atender a su cachorro imaginario. A veces los cambios de temperamento son muy notables y se ha demostrado que la condición de seudoembarazo causa un gran estrés físico y mental.

   Generalmente los síntomas remiten por sí mismos al cabo de unas 2 ó 3 semanas, pero es conveniente aún así tomar una serie de medidas para ayudar al restablecimiento completo de la hembra. Se deben retirar los objetos que ella haya tomado como cachorros y se le debe propiciar mayor ejercicio físico durante el tiempo que dure su gestación imaginaria y no debemos mostrar simpatía por su problema.

   La mayor parte de las hembras que sufren este trastorno están predispuestas a él en cada celo. Es por tanto conveniente ponerlo en conocimiento del veterinario para que tome las medidas oportunas según el caso para evitar males mayores. Existe la creencia equivocada de que las perras que lo padecen resolverán su problema al tener una camada. Esto no es cierto, la mayoría de ellas presentan muchas dificultades para quedarse preñadas y para colmo este trastorno resulta muchas veces hereditario.

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